Pequeña crónica de un viaje intenso
03/06/2023 Madrid Si me dicen que en el 2023 mi vida iba a dar un giro de timón tan grande que iba a hacer que acabase conectando de nuevo con la ciudad que me forjó con yeso, punto (y grapa) y viajes, muchos viajes… no lo creería. Cuando iba de camino en el tren, no sabía si se iban a dar todos los planes. No sabía si el tiempo iba a hacer que me pasase escribiendo estas líneas de una manera distinta; lamentando mi espacio y viviendo un erasmus comprimido y veloz entre cuatro paredes. Por suerte, cada vez que mis pies han pisado la Castellana o han levantado polvo en El Retiro, el sol, como si ese día en concreto, le tocase hacer a mala gana fisioterapia entre las nubes, siempre ha estado (y creo que siempre estará) para mí. La ciudad que me recibe en el presente es muy distinta a la del pasado. Por poner un ejemplo, cuando vinieron Figo o Zidane, yo estaba hospedándome en La Paz o el Niño Jesús con varias capas de yeso sobre mis piernas tras la obra de ingeniería médica pertine...